
Lo de Shakira fue enamorarse de Piqué, cortarse el pelo y... caer en el pozo de los desatinos 'estilísticos'. Si alguna vez tuvo o no estilo -propiamente dicho- es difícil definirlo, lo que está claro es que la estrella de las caderas sensuales ha apostado fuerte, desde un principio, por el eclecticismo.
En su última aparición pública, la entrega del Balón de Oro, la cantante apareció con un vestido al que no le falta un detalle: cola de sirena, escote palabra de honor con pecho rematado en punta, 'paillettes',...
Sí, el 'print animal' se ha impuesto este invierno. Sin embargo, hay que tener cuidado con cómo se combina o el resultado puede ser nefasto. Shakira no tiene término medio: minifalda de de leopardo y vuelo -con volante-, camiseta de algodón, botines de charol, cazadora con cuello de zorro... ¡Demasiado!
Escote cruzado, top de encaje, pantalones pitillo con tira de lentejuelas y zapatos con cuña y 'strass'... intentar ir de moderna a veces no es una buena idea.
Los cuentos de princesa parece que le gustaban a la colombiana si tenemos en cuenta los pomposos 'looks' de las últimas galas.
¿Atenea? Lo mismo la podemos ver vestida de pincesa Sherezade que se pasa al otro extremo y se convierte en una diosa griega con trenza incluída.
Los pantalones 'skinny' definitivamente no son lo suyo. Hay curvas que requieren chaquetas más largas que estilizan y aportan un toque más elegante al 'look'.
Otro de sus problemas son los zapatos. Lo cierto es que -desde casi sus comienzos- pocas veces la hemos visto con modelos que destaquen por su elegancia. Los botines... ¡decartados! De esta guisa posaba la cantante hace un par de años. Desde luego, entonces se inclinaba por modelos mucho más arriesgados, en los que las minifaldas y los escotazos triunfaban por encima de todo.


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